Octava Compañía de Bomberos de Santiago

Nuevos conductores para nuestras piezas de material mayor

Nuestro cuartelero 2, Don Roberto Aravena, junto a RX8.

Una de las partes primordiales al momento de servir es el constante trabajo que cumplen nuestros cuarteleros y conductores, pues, ellos están capacitados para conducir los carros (y no sólo eso, sino también conocer y manejar su equipamiento, como también transportar hasta los llamados lo más valioso que lleva una máquina: su tripulación) y, quienes, además, son un soporte vital en las emergencias.

Es por esto la importancia de cada día capacitar a nuestro personal, tanto a cuarteleros como a los voluntarios que se preparan para poder conducir nuestras piezas de material mayor.

 

El Voluntario Honorario, Sr. Carlos López, junto a M8.

 

Don Roberto Aravena Graus lleva 3 meses capacitándose como cuartelero para manejar nuestros carros. Originario de Puerto Octay, a sus 30 años de edad, su interés y motivación se basan en las vivencias personales de toda una vida.

«Desde los 14-15 años que manejo camiones, y carros desde 4 años atrás como conductor cuartelero cuenta desde la sala de máquinas de nuestra Compañía, recordando— primero fui bombero, en la segunda compañía de Puerto Octay, estuve como 13-14 años, igual manejé carros allá… después me di cuenta de que me gustaba manejar y me puse a trabajar, entré a la sexta de Osorno como cuartelero

Tras el contacto directo de nuestro cuartelero 1, Don Gabriel Fernández, se dio la oportunidad de llegar a la casa Octavina. Una experiencia nueva denominada por Don Roberto como «muy entretenida, es otra cosa cambiar de una compañía de agua a una de escalas y rescate», haciendo hincapié en sus objetivos como nuevo cuartelero: «mi ideal es estar operativo 100% con las máquinas». Hoy, él se encuentra listo para servir con nuestras dos piezas de material mayor Q8 y Rx8, como cuartelero 2.

 

Don Roberto es originario de Puerto Octay, X región.

 

Cabe destacar, por otro lado, al Voluntario Honorario Carlos López, quien ingresó a la Octava un 25 de Marzo de 1997, siguiendo la tradición de su padre, tanto como Voluntario como conductor de nuestras piezas de material mayor. Hoy listo con la capacitación para manejar nuestra M8.

«Mi padre fue 30 años voluntario de la Octava Compañía, instructor de comandancia y conductor autorizado. Después que falleció en el año 1995, apenas cumplí los 18 años, postulé a la Compañía cuenta, explicando su motivación como Voluntario. Mi mayor alegría es poder salvar vidas y ayudar a gente que en un momento complejo necesita ayuda. Ese es mi mayor desafío, en realidad. Y eso nunca termina en la vida bomberil, siempre nos enfrentamos a situaciones adversas.»

 

Carlos está capacitado para manejar las tres máquinas de nuestra Compañía.

 

¿Que lo motiva a ser maquinista?

«Mi padre manejó el carro por muchos años y. cuando ingresé a bomberos, mi meta era tratar de hacer todo lo que mi padre logró en su vida bomberil. De momento, he podido cumplir y superarlo en algunos aspectos, por ejemplo, ser instructor ANB, manejar las tres máquinas de la Compañía en un periodo de tres años, aproximadamente. Uno también al lograr manejar la M8 y, en base al reglamento, se está habilitado para poder servir con el cargo de Maquinista cuando la Compañía lo necesite agrega Carlos, indicando a la vez, las enseñanzas obtenidas, siendo una meta cumplida habilitar al cuartelero 2 en un tiempo récord para manejar las dos máquinas. Ahora lo que queda es practicar y seguir practicando. Poder habilitar en forma rápida operadores de torre y operadores de cuerpo bomba, para que la Compañía pueda salir a emergencias y seguir brindando un buen servicio a la comunidad, de esta manera siempre dejaremos bien puesto el nombre de la Octava.»

 

Roberto ya es un integrante importante de la familia Octavina.

 

Si tuviera que decirle algo a futuras generaciones Octavinas que leerán esta entrevista en varios años más: ¿qué les diría?

«Les diría que nunca tengan ambición de un cargo, los cargos llegan solos en base a las capacidades de cada uno. Nunca se tienen que olvidar que nadie es un súper bombero, todos podemos cometer errores, pero tienen que ser los mínimos. Hablar siempre a la cara y no por la espalda, los límites los pone uno, cada quien sabe hasta donde puede llegar. Y siempre recordar que, bomberos sale a solucionar problemas, no ser parte de ellos. El respeto es fundamental para poder llegar lejos, y estar siempre firme y digno, porque somos de la Octava Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago.»

 

 Carlos junto a M8 en nuestra sala de máquinas.